lunes, 25 de octubre de 2010

Quincena del agua con Ruralaqua


El 30 de octubre comienza en Villarreal de Huerva, en la comarca del Campo de Daroca, la Quincena del Agua destinada a dar a conocer el proyecto Ruralaqua. Este proyecto pretende crear una estructura de cooperación estable y solidaria, formada por varios Grupos de Acción Local de España, intentando aumentar la sensibilización del papel del agua en los espacios rurales, incidiendo especialmente en los problemas existentes en los espacios fluviales con el fin de fomentar la participación activa de la población local y de las instituciones para su solución.

En este proyecto colaborar Grupos de Acción Local de Aragón (ADRI Jiloca-Gallocanta y GAL Calatayud-Aranda), Castilla y León, Castilla La Mancha, Extremadura, Andalucía y Canarias. A través de la cooperación entre estos territorios rurales se pretende influir, mediante el intercambio y la transferencia de experiencias, en el desarrollo de iniciativas para la valorización y utilización sostenible de los espacios fluviales históricos.
En el caso concreto de ADRI Jiloca-Gallocanta se cuenta con la colaboración del Centro de Estudios del Jiloca, quien va a organizar los eventos. Se pretende presentar el proyecto en tres sábados consecutivos en las localidades de Villarreal de Huerva (30 de octubre), Torrijo del Campo (6 de noviembre) y Aldehuela de Liestos (13 de noviembre). En cada localidad se instalará una interesante exposición itinerante sobre el papel del agua en la naturaleza y la historia, acompañándola de dos conferencias que serán diferentes en cada una de las localidades. El programa será el siguiente:

 
•Villarreal de Huerva (30 de octubre): Francisco Martín hablará de la “Arquitectura del agua” en el valle del Jiloca y Olga Sánchez nos presentará el proyecto “Abrazar el río desde las asociaciones locales·.


•Torrijo del Campo (6 de noviembre): La arqueóloga Pilar Edo hablará de “Fuentes, abrevaderos y navajos. Agua para beber”, mientras que la ambientóloga Teresa Bellido se centrará en “Los humedales en el Jiloca”.


•Aldehuela de Liestos (13 de noviembre): Aprovechando la proximidad al río Piedra Emilio Benedicto nos contará la relación entre “El agua y la industria tradicional” y Chabier de Jaime dará una charla sobre “Los chopos cabeceros”.

La entrada a la exposición y a las charlas será libre. Todas se realizarán en los salones de actos de los respectivos Ayuntamientos a las 6 de la tarde.





domingo, 24 de octubre de 2010

Expertos europeos participaron en la jornada sobre el chopo cabecero

Un centenar de asitentes conoció experiencias realizadas en otros países

Tres investigadores llegados de Francia y Reino Unido dieron a conocer experiencias que se han realizado en Europa para la conservación de los denominados árboles trasmochos, durante la jornada dedicada al chopo cabecero que el Centro de Estudios del Jiloca celebró el sábado en Calamocha.


Público asistente a la jornada: "La cultura de los árboles trasmochos en Europa: el chopo cabecero"

Cerca de un centenar de personas, la mayoría de Aragón pero también de comunidades vecinas como País Vasco y Castilla-La Mancha, participaron en la jornada que, según el ponente y portavoz de la organización, Xabier de Jaime Lorén, persigue un doble objetivo: “Dar a conocer en el territorio el patrimonio natural y cultural que son los chopos cabeceros, y en segundo lugar conocer las experiencias que se están haciendo en Europa sobre árboles trasmochos, su conservación, gestión y difusión”.
Los investigadores invitados, Ted Green, Jill Butller y Dominique Mansión, “nos han permitido comprender que lo mismo que tenemos en los valles de Teruel, el Alfambra, el Pancrudo o el Aguasvivas, es un elemento del paisaje que se está repitiendo en las marismas de la desembocadura del Sena, te lo puedes encontrar en el valle del Támesis, representan el paisaje de Holanda, son las campiñas de Hungría... Esos árboles trasmochos tienen un valor paisajístico, un valor cultural, una biodiversidad asociada a los mismos con especies amenazadas, que están incluidas en los catálogos de protección europeos”.







Monreal aprende a guisar platos salados con su especia reina

VII Jornadas gastronómicas sobre el azafrán

Solomillos de cerdo con zumo de naranja al azafrán, salmón con salsa de azafrán y milhojas de patata con mus de azafrán fueron las propuestas que la cocinera Encarnita Lorente realizó ante sus vecinos para mostrarles las posibilidades gastronómicas que tiene la especia reina del Jiloca. Lorente ha ganado muchos de los concursos de cocina con azafrán que se han realizado en Monreal.

La actividad se enmarca en las VII Jornadas Gastronómicas que se realizan en la localidad y que se iniciaron el pasado día 15. Los actos se prolongarán hasta mañana domingo, jornada en la que los vecinos tendrán oportunidad de ir a recoger rosa y esbrinar como se hacía antaño.

Encarnita Lorente, durante la demostración culinaria realizada
Los platos dulces serán hoy los protagonistas y en la demostración culinaria se hará una tarta de tres sabores de azafrán con gelatina de naranja, piruletas de frutos secos y chocolate al azafrán y piña exótica al jarabe de azafrán.





martes, 19 de octubre de 2010

La Asociación de Productores de Azafrán del Jiloca confía en tener una buena campaña

La Asociación de Productores de Azafrán del Jiloca (Azaji) confía en que la presente campaña de recogida de azafrán va a ser buena.

Al menos, eso ha dicho el presidente de Azaji, José Ramón Plumed, quien ha señalado que "están comenzando a salir las primeras flores de la temporada", por lo que pronto comenzará la recogida.

Plumed ha manifestado que tienen una buena previsión para este año porque "nos han respetado las condiciones meteorológicas". De esta forma y, entre todos los productores de la Comarca del Jiloca, se llegarán a coger unos seis kilos de este producto. A pesar de que la cantidad pueda parecer pequeña, ha recordado que "hace doce años el cultivo de azafrán estaba prácticamente desaparecido, así que en este tiempo se ha recuperado muchísimo por lo que seis kilos nos supone bastante producción".
El presidente de Azaji ha apuntado también que, actualmente, se cultivan unas seis hectáreas. Según ha explicado, "hay plantado un poco más que el año pasado", no mucha porque cada año se incrementa en muy poca cantidad.

Para seguir creciendo en el futuro, es necesario "recuperar el bulbo autóctono y eso, es labor de los productores", ha explicado Plumed. En este sentido, ha comentado que "prácticamente está recuperado, pero todavía no tenemos mucha cantidad. Ahora tenemos que trabajar para reproducirlo y para tener más productores".

Además, Plumed ha argumentado que otra posible salida sería la de la agricultura ecológica que "es muy bueno para buscar nuevos mercados, porque hay muy poco azafrán ecológico". De hecho, "una de las empresas asociadas ya ha sacado el sello, llevan muchos años trabajando y ahora, se les van a abrir muchas puertas nuevas".

A pesar de que cada vez más, algunas empresas apuestan por hacer productos que contienen azafrán como licores, quesos o chocolates, Plumed ha reconocido que "el azafrán todavía no es rentable, no conozco a ningún productor que viva sólo del azafrán, todos tenemos otros negocios alternativos de los que realmente vivismos". Aún así, ha afirmado que "con trabajo, algún día sí que puede ser rentable".





lunes, 18 de octubre de 2010

Los vecinos de Monreal recuperan por unos días la tradición más ancestral del azafrán

Los productores y el Ayuntamiento organizan unas jornadas para fomentar el cultivo de esta especia.


Un grupo de participantes en las jornadas esbrizna las flores recogidas en el campo.
Un grupo de participantes en las jornadas esbrizna las flores recogidas en el campo.

El viento gélido no impidió ayer que un grupo de medio centenar de personas de todas las edades regresaran en Monreal del Campo a la tradición más ancestral de la recolección del azafrán. El Ayuntamiento de la localidad turolense y la Asociación de Productores del Azafrán del Jiloca, AZAJI, han organizado durante este fin de semana -y también lo harán el próximo- unas jornadas con salidas al campo para poner en práctica las labores más básicas de este cultivo, actualmente en vías de extinción.

Los dos organismos llevan siete años promoviendo diversas actividades para que las jóvenes generaciones conozcan un producto que supuso hasta hace treinta años una importante fuente de riqueza para numerosas familias de todos los pueblos de la comarca del Jiloca. Pero también pretenden rescatar el cultivo del azafrán como un recurso interesante para la maltrecha economía de la comarca.
En unos 1.500 metros cuadrados de un terreno municipal, en el que el Ayuntamiento planta bulbos cada año para ponerlos a disposición de los organizadores de las jornadas, se puso de manifiesto ayer una vez más la dureza que rodea el proceso agrícola de la apreciada especia. Los participantes en las jornadas se trasladaron al campo antes de la salida del sol, con objeto de que la flor del azafrán no se cerrara y resultara más cómoda su recolección, y, posteriormente, se dedicaron a esbriznar -retirar uno a uno los delicados pistilos de la flor-.
"Esto ahora es un hobby -decía Juan Carlos Torrijo, uno de los participantes- nada que ver con las intensas jornadas de trabajo que dedicábamos al azafrán cuando yo era pequeño. En mi casa teníamos 2 hectáreas cultivadas, así que había rosa en pasillos y en casi todos los cuartos de la casa". Es el segundo año que participa en esta iniciativa y lo hace, sobre todo, por el interés que ha despertado en su pequeña hija Ana.
La actividad, a pesar del clima desapacible, se vivió como una fiesta. Después de recoger las flores malvas, un buen almuerzo hizo recuperar las fuerzas de los presentes.
"No hemos podido recoger mucha rosa, porque la lluvia de estos últimos días he provocado que se abran con más retraso", explicaba Mari Fuertes, responsable del área de Cultura del Ayuntamiento de Monreal del Campo.

Recuperar el cultivo


Las jornadas culturales, que coinciden con la época de la cosecha del azafrán, forman parte de las acciones promovidas desde el Ayuntamiento y AZAJI para recuperar el cultivo. La Asociación, que cuenta actualmente con 17 socios, ha logrado reintegrar la plantación en 6 hectáreas. Una ínfima parte, si se tiene en cuenta que en los años ochenta del siglo pasado había más de mil hectáreas dedicadas a este bulbo en la comarca del Jiloca. Pero para AZAJI es solo un primer paso para lograr que se contemple este cultivo, que se encontraba prácticamente desaparecido, como un recurso económico de primer orden. De hecho, su precio alcanzado el año pasado se situó entre los 2.500 y 2.600 euros el kilo.
Uno de los objetivos de las jornadas consiste, según indica Mari Fuertes, en poner las bases para fomentar entre los más jóvenes la cultura del azafrán. Con esta finalidad, durante toda esta semana se organizarán salidas al campo con escolares de Monreal, del Criet de Albarracín y de la Asociación de Disminuidos, ATADI. Se han programado, asimismo, representaciones teatrales infantiles y, a partir del jueves, demostraciones culinarias con el azafrán como ingrediente principal.
La representante del área cultural del Ayuntamiento es consciente de que los más pequeños no han estado empadados de la tradición del azafrán. "Al recolectar, rompen los pétalos de las flores porque tiran de ellas con fuera y destrozan los pistilos, pero ponen empeño y les atrae la experiencia y eso es lo importante", dice Fuertes.
En la jornada de ayer también participaron personas de otras provincias, como Mauricio Rosell, quien junto con su esposa se trasladó desde Valencia a Monreal del Campo. "Mi abuela, de Torrijo, nos contaba continuamente historias sobre el azafrán, así que siempre habíamos tenido la cursiosidad de vivirlas en directo", explica Carmen Lacasa, la mujer de Mauricio. "Nos ha gustado tanto -añadía- que el año que viene repetiremos".

Fuente de riqueza


Durante una semana Monreal revive todo el proceso de un cultivo que en su época de máximo esplendor se desarrollaba en veinte días. "Se vivía todo de forma intensa. Hay que tener en cuenta que el esbriznado, por ejemplo, se tenía que realizar en 24 horas, porque de lo contrario la flor se estropeaba", explicaba Juan Carlos Torrijo. "Era un cultivo de mucha esclavitud y sacrificio, pero una buena parte de tractores, casas y tierras de los pueblos se compraron con azafrán", concluyó.







El azafrán quiere orientar su futuro hacia la producción ecológica

El producto se lanza a la busca de un mercado dispuesto a pagar la calidad


El futuro del azafrán del Jiloca pasa, en los límites de su pequeña producción actual, por su asignación a la agricultura ecológica y el mantenimiento de los procesos tradicionales de secado y conservación, tal y como se ha venido haciendo durante toda la vida en las casas de los agricultores. El reto está en conseguir un producto que sea capaz de diferenciarse por sus cualidades frente al resto de los azafranes del mercado en cuya elaboración se han utilizado métodos industriales. En definitiva, vender la calidad que otros no poseen. La calidad que desde siempre ha constituido el principal valor del azafrán del Jiloca.

Un grupo de participantes en las jornadas, ayer, en la recogida de rosa.
La tarea no es fácil, y en ella están comprometidos algunos productores y emprendedores turolenses, en un intento por recuperar parte de la importancia de un cultivo que en su época constituyó una de las principales fuentes de ingresos para las familias de numerosos pueblos de la provincia, especialmente las zonas de Monreal del Campo, Muniesa, Campo de Bello y Campo de Visiedo.
De momento, dos pequeñas empresas de la comarca del Jiloca - La Carrasca, en Blancas, y Azafranes Jiloca, en Monreal del Campo- están tratando de avanzar en este terreno, al tiempo que experimentan con formas innovadoras que van desde el Licor de Azafrán hasta el chocolate y el queso perfumados con esta apreciada especia de trabajoso cultivo y no menos laborioso manejo. En este mismo reto están implicadas instituciones como la Diputación de Teruel o el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA). Con un mercado invadido por las importaciones, el futuro no es fácil, pero hay gente dispuesta a pelearlo.